Ser hombres en una cultura de retrocesos. El enfoque del descarte
Nota de opinión - Escrito por Jesús Kehl Ser hombres en una cultura hegemónica se ha vuelto una gran disparidad social para quienes caminan en la misma vereda de la “ masculinidad ” Por un lado, la masculinidad tradicional versus la masculinidad “alternativa”, ahora ponen en vilo la mirada social que los hombres viven en la cotidianidad. La cultura de la denuncia social se instaló como un cáncer que trabaja en silencio en el seno de la familia, en la educación, en la religión y en los ambientes laborales. Ser hombres hoy, de este modo, está en la esfera de un juzgado social que retrocede a los derechos, valores y roles positivo que el hombre le aporto a la sociedad con los años. Claro que no podemos dejar de lado la valuación de estos indicadores por una minoría en aumento que pone en mal visto lo positivo de la comunidad. Ser machista, violento, acosador, feminicida NO REPRESENTAN en absoluto la masculinidad sana que se construyó con los aportes positivo...